Arzúa, en la provincia de A Coruña, es considerado un pueblo jacobeo por su fuerte vinculación con el Camino de Santiago. Fue en el sigo XI cuando Arzúa se consolidó como un núcleo urbano gracias a la consolidación del Camino de Santiago como ruta de peregrinación. Además, esta comarca es citada en el Códice Calixtino, pues es en este lugar en dónde se encontraban los hornos de cal que se utilizaron en la construcción de la catedral de Santiago. A tan sólo 39km de Santiago de Compostela, Arzúa es transitada año tras año por miles de peregrinos pues es el punto de encuentro de aquellos que vienen haciendo el Camino Francés, el Camino del Norte y el Camino Primitivo.
La localidad conocida en toda Galicia por ser la tierra del queso y de la miel, se sitúa en la etapa 31 del Camino Francés, se podría considerar la última gran parada antes del final del Camino de Santiago.